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Congelación PERM: Vance reconfigura el reclutamiento tech global

La suspensión del procesamiento PERM por parte de la administración Vance de ocho grandes empresas tecnológicas y de consultoría no se limita a Microsoft: es un ataque generalizado al canal H‑1B que redefine la competencia global por talento. Los medios japoneses ya alertan sobre el impacto interno.

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El golpe que no es solo contra Microsoft

El 8 de octubre de 2026, el vicepresidente J.D. Vance y la secretaria de Trabajo迎氏 (Sondling) se pararon frente al podio de la Casa Blanca y desconectaron un sistema que ha sostenido la competitividad tecnológica estadounidense durante casi dos décadas. Ocho empresas —Microsoft, Adobe, Cognizant, Infosys, TCS, Wipro, HCL y Capgemini— fueron eliminadas del programa PERM, la Certificación de Residente Permanente Basada en el Empleo que funciona como puerta de entrada a una green card.

No se aceptarán nuevas solicitudes. Los casos pendientes no serán procesados. La congelación llegó después de una referencia del propio grupo de trabajo contra el fraude de Vance, que ha estado examinando el uso indebido de visas H-1B y J-1. Pero llámalo aplicación contra el fraude si quieres; lo que realmente ocurrió fue una presión estructural sobre el principal canal de talento que sustentó la expansión tecnológica de EE.UU. durante los años 2010 y principios de los 2020.

Los números detrás de la congelación

La magnitud vale la pena contemplarla. Según el Departamento de Trabajo, las ocho firmas suspendidas han patrocinado colectivamente aproximadamente tres millones de trabajadores extranjeros desde 2009. Eso ha generado más de 230,000 aprobaciones H-1B y más de 100,000 certificaciones PERM. Estas no son notas al pie marginales en la nómina de ninguna de estas compañías; son la columna vertebral de los equipos de ingeniería y consultoría construidos durante casi dos décadas.

Vance se centró particularmente en Microsoft, alegando que la empresa despidió aproximadamente 6,000 trabajadores estadounidenses en el año anterior mientras simultáneamente se beneficiaba de alrededor de 6,300 visas H-1B y 3,000 peticiones de green card. La administración sostiene que aproximadamente 1,000 de las 3,682 solicitudes PERM de Microsoft se superponían con roles que fueron eliminados mediante despidos. Ninguna otra empresa estadounidense, dijo Vance, ha explotado el sistema de manera más agresiva.

Microsoft replicó el mismo día. Su publicación en el blog argumentó que aproximadamente el 80 por ciento de sus trámites H-1B en el último año fiscal fueron extensiones o cambios de estatus para empleados existentes, no nuevas contrataciones. De las admisiones genuinamente nuevas, la compañía dijo que la gran mayoría ya se encontraba legalmente presente en los Estados Unidos. Los titulares de visa H-1B representaban aproximadamente el 1 por ciento de su fuerza laboral doméstica total, afirmó Microsoft, y los trabajadores patrocinados reciben salario equivalente al de sus contrapartes nacidos en EE.UU. en los mismos cargos.

Independientemente de si encuentras convincente el enfoque de la administración o suficiente la defensa de la compañía, el efecto práctico es idéntico: un canal de residencia permanente en el que estas firmas han confiado ahora está congelado. El PERM nunca fue el cuello de botella; eso es el Congreso. Pero el PERM era la bisagra procesal, y su suspensión crea un punto muerto jurídico que ningún cronograma litigioso puede desatascar rápidamente.

Quiénes ganan, quiénes pierden

El ganador inmediato es incierto en el sentido que más importa. El grupo de trabajo de Vance dice que el objetivo es el cambio de comportamiento, no el castigo. El fiscal general Branch advirtió que las violaciones legales confirmadas podrían desencadenar persecución penal, lo que se lee como una amenaza superpuesta a una congelación administrativa. Si el objetivo es disuadir futuras contrataciones, el mecanismo es lo bastante brusco para lograrlo independientemente de si los tribunales finalmente se ponen del lado de la administración.

Los perdedores son más fáciles de nombrar.

Microsoft y Adobe arrastran investigaciones federales que el Departamento de Trabajo citó como justificación. Sus canales PERM están congelados. El mensaje para cada otra firma que aún participa en el programa es inequívoco: la vigilancia de cumplimiento ahora es una prioridad de aplicación activa, no un formalismo burocrático.

Las firmas indias de servicios TI —Infosys, TCS, Wipro, HCL— están en una posición diferente. Sus modelos de negocio han dependido históricamente de colocar ingenieros certificados en sitios de clientes estadounidenses a través de las vías H-1B y PERM. Una congelación en el procesamiento de green cards altera el ciclo de retención: sin un camino claro hacia el estatus permanente, los consultores junior que dedicaron cuatro a seis años acumulando experiencia en EE.UU. pierden el incentivo para quedarse. La rotación sube. La solidez del banco de talento se erosiona. Los clientes lo notan.

Capgemini, la consultora francesa, ocupa un término medio. Tiene una presencia significativa en EE.UU. y usa las mismas vías, pero su identidad está menos estrechamente ligada a la mano de obra originaria de India que las cuatro grandes firmas indias. Aún así, el impacto psicológico de la congelación se extiende por igual a los ocho nombres.

Adobe es la excepción que vale la pena observar. Como empresa de productos en lugar de proveedora de servicios, su perfil de patrocinio se ve estructuralmente diferente al de TCS o Infosys. Sin embargo, fue agrupada con ellas. La razón de la administración —investigaciones federales en curso— sugiere que hay algo específico bajo escrutinio, incluso si los detalles permanecen sellados. Lo que emerga de esas investigaciones definirá si la congelación de Adobe es temporal o precedente.

El ángulo japonés que nadie en Washington está discutiendo

Esto es lo que el comentario estadounidense está omitiendo mayormente: los medios japoneses han estado entre los primeros en conectar la congelación PERM con su propia ansiedad migratoria. Japón ha luchado durante años por atraer y retener talento tecnológico extranjero. Sus propios programas de visa —la designación de Trabajador Especialmente Calificado, la categoría de Profesional Altamente Calificado— arrastran problemas de reputación y velocidad que hacen de la vía estadounidense, a pesar de sus fallas, una alternativa creíble para ingenieros en la región.

Cuando EE.UU. cierra una puerta, el talento recalcula. La preocupación de Japón no es abstracta. Su sector TI enfrenta una crisis demográfica que no muestra señal de aligerarse. Los ingenieros extranjeros han sido un pilar silencioso de la expansión de capacidad en compañías como Rakuten, Sony y los principales integradores de sistemas. Una congelación estadounidense que hace que los roles americanos sean temporalmente inaccesibles empuja a al menos algunos de esos profesionales hacia opciones que permanecen abiertas —incluyendo Japón, donde el gobierno ha estado cortejando activamente el mismo grupo de talento.

La onda expansiva no es instantánea. Pero el comportamiento migratorio es pegajoso, y la decisión que un ingeniero tome hoy sobre dónde construir su carrera resuena durante años.

Qué pasa después

La vía litigiosa ya se está formando. la Cámara de Comercio de EE.UU. presentó una demanda de objeción en 2025 por aumentos de tarifas H-1B, estableciendo que los grupos industriales están preparados para desafiar la postura migratoria de la administración en los tribunales. Una suspensión PERM probablemente enfrente un desafío similar, pero el cronograma es el problema: incluso una fallada acelerada no restauraría el procesamiento lo suficientemente rápido como para importar para el ciclo fiscal actual.

Las firmas se adaptarán. Algunas acelerarán la contratación doméstica. Otras se apoyarán más fuertemente en contratistas y arreglos de personal de terceros que existen fuera del marco PERM. Un subconjunto podría reubicar equipos hacia oficinas en países con vías de visa más predecibles —Canadá, sin duda, y cada vez más Singapur y Japón.

La pregunta más interesante es si esta congelación señala una dirección de política sostenida o un pico de aplicación. Vance describió el objetivo como cambiar el comportamiento, no destruir compañías. Si la administración queda satisfecha de que los patrocinadores endurezcan sus filtros y reduzcan el volumen, la congelación podría levantarse de manera incremental. Si trata los resultados como evidencia de abuso sistémico, la suspensión podría endurecerse en algo mucho más dañino para el sector que lo construyó.

La oferta de Microsoft de proporcionar a la administración datos adicionales puede ser la primera prueba. Cómo responda Washington determinará si esto es una táctica de negociación o una nueva normalidad.