Los ataques de EE. UU. e Irán señalan una nueva y peligrosa fase de enfrentamiento directo
Estados Unidos golpeó cinco petroleros iraníes mientras Teherán respondía contra una base en Jordania — una escalada proporcional que desplaza el conflicto más allá de los proxy. Japón y Corea del Sur, los mayores importadores mundiales de crudo, enfrentan un riesgo creciente de suministro mientras el Estrecho de Ormuz permanece bajo amenaza.