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El bloqueo plegable de China: cómo Huawei y Xiaomi le ganaron la apuesta a Apple

Huawei y Xiaomi lanzan agresivamente sus próximos teléfonos plegables justo cuando Apple se prepara para entrar al mercado, convirtiendo el sector en un campo de batalla con prioridad china. El retraso de Apple podría costarle más que solo la ventaja del primero en llegar.

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El campo plegable ya está ocupado

Huawei y Xiaomi no esperaron a que Apple se presentara. Se adelantaron.

El 7 de septiembre, Reuters informó que Huawei presentó el Mate XT2, un buque insignia trifold que se pliega hacia adentro en forma de G, en lugar de la forma de Z de su predecesor. Xiaomi lanzó el Xiaomi 18 Fold, un dispositivo estilo pasaporte que funciona con su propio procesador de IA Xring O3. Ambos fueron posicionados explícitamente como alternativas a la línea iPhone Pro Max que Apple aún no ha lanzado.

Esto no es casualidad. Es un ataque preventivo coordinado.

La timing es deliberado. El evento de Apple está programado para el 9 de septiembre. Los fabricantes chinos lanzaron sus plegables más avanzados en los dos días previos, obligando a Apple a responder en un mercado que ya no parece nuevo.

La dominación doméstica de Huawei es la verdadera historia

El Huawei Mate XT2 tiene un precio que va de 19 999 a 24 999 yuanes. Las预ventas se agotaron al instante. La compañía ahora sostiene el 68% del mercado chino de plegables, según Smart Analysis Global. En el mercado más amplio de teléfonos inteligentes, Huawei capturó el 22,6% en el segundo trimestre, superando el 18,1% de Apple.

Los números cuentan una historia específica: Apple ya va detrás en el único mercado donde la tecnología plegable importa más ahora mismo.

Huawei no compite por precio. Sus dispositivos son productos premium —algunos superan los 5 millones de wones por unidad—. Pero los consumidores nacionales en China están dispuestos a pagar ese sobreprecio. El orgullo nacional, la resiliencia de la cadena de suministro tras las sanciones estadounidenses y una creciente creencia de que el hardware chino puede igualar o superar la calidad de los flagships occidentales han contribuido a este cambio. El chip Kirin 9050 Pro de Huawei, construido sobre su arquitectura llamada tau-law, ofrece mayor rendimiento con menor consumo de energía en comparación con generaciones anteriores.

Xiaomi tomó un enfoque diferente pero igualmente pointedo. Lei Jun, el CEO de la compañía, comparó directamente el Xiaomi 18 Fold con el iPhone Pro Max de Apple, afirmando que el dispositivo es más ligero y cuenta con un procesador que supera al A19 Pro de Apple. El teléfono usa chips de memoria suministrados por la china CXMT, otra señal de autosuficiencia en un sector donde los controles de exportación occidentales se han estado endureciendo.

Samsung es el perdedor silencioso aquí

El pionero coreano de los plegables enfrenta una presión por ambos lados.

Counterpoint Research proyecta que Samsung mantendrá solo el 32% del mercado global de plegables este año, con Apple y Huawei cada uno en alrededor del 25%. La ventaja temprana de Samsung en el diseño plegable —la serie Galaxy Z Fold popularizó la forma de libro— no se ha traducido en un dominio duradero del mercado. Los fabricantes chinos ahora están igualando la forma y emparejándola con stacks de chips nacionales que atraen a consumidores nacionalistas en casa y compradores sensibles al precio en el exterior.

El problema de Samsung es estructural. Los fabricantes coreanos no pueden replicar el nivel de integración vertical de Huawei. La compañía depende de proveedores externos de chips y no puede controlar el stack completo de la manera en que Huawei se ha visto forzado a hacerlo desde 2019. Mientras tanto, Xiaomi y otros están construyendo procesadores de IA propietarios específicamente optimizados para formas plegables.

Esta no es una brecha competitiva a corto plazo. Refleja un reequilibrio más profundo sobre quién controla las capas de componentes de la innovación en teléfonos inteligentes.

El problema de producción de Apple podría ser mayor que su problema de diseño

Apple está entrando al mercado de plegables con un diseño de libro, una pantalla exterior de 5,3 pulgadas y una pantalla interna de 7,7 pulgadas, con un grosor objetivo de 4,5 a 4,8 milímetros cuando está desplegado. Según informes, la compañía prioriza una arruga casi invisible sobre la versatilidad de la cámara, posiblemente eliminando por completo la lente telephoto.

Pero el cuello de botella puede no ser el diseño. Es la capacidad de producción.

Nikkei Asia informó el 4 de septiembre que la salida diaria inicial de Apple está limitada a varias centenas de unidades, restringida por estrictos estándares de control de calidad. La compañía busca producir entre 8 y 10 millones de iPhones plegables este año. Para alcanzar esa meta, necesitaría aumentar a decenas de miles de unidades por día. Ese aumento no está ocurriendo lo suficientemente rápido.

Si Apple no puede satisfacer la demanda en el lanzamiento, la ventana que los fabricantes chinos han abierto permanecerá mucho más tiempo abierta de lo que Cupertino espera. Cada mes de retraso refuerza la narrativa de que Huawei y Xiaomi son los líderes en plegables.

Counterpoint proyecta que la participación global de Apple en plegables podría alcanzar el 40% para 2027, pero esa proyección asume una escalada de producción fluida y una adopción inmediata de los consumidores. Ninguna de esas suposiciones está garantizada.

Qué sigue

El mercado de plegables está transitando de una categoría novedosa a un campo de batalla convencional, y los primeros en moverse en China han establecido ventajas que no desaparecerán cuando Apple entre.

Huawei controla el 68% del mercado chino de plegables y cuenta con un stack de chips producido localmente. Xiaomi está construyendo procesadores de IA propietarios adaptados a usos plegables. Ambas compañías han demostrado que pueden enviar dispositivos a escala antes de que Apple pueda comenzar.

El bloqueo del ecosistema de Apple sigue siendo poderoso. Pero los ecosistemas importan menos en un mercado donde el hardware mismo es el diferenciador, y donde los consumidores chinos ven cada vez más a las marcas nacionales como superiores a las alternativas occidentales.

Para Samsung, la amenaza es doble: los fabricantes chinos están captando el segmento alto en China mientras Samsung pierde terreno a nivel mundial. La ventaja de los primeros pasos en plegables de la compañía, ganada durante más de medio decenio, ha resultado insuficiente frente a un empuje chino combinado respaldado por la demanda nacionalista y una independencia de semiconductores acelerada.

El mercado de teléfonos plegables en 2026 ya no se trata de quién puede doblar una pantalla primero. Se trata de quién controla los componentes, quién envía a volumen, y quién define la categoría antes de que el nombre más grande en tecnología llegue con una entrada tardía.

Hasta ahora, ese no es Apple.