La muerte de Yayoi Kusama es un evento de mercado, no solo una historia del arte
Kusama fallece a los 97 años, dejando tras de sí la marca de arte contemporáneo más rentable de su generación. Su partida no solo cierra un capítulo: desplaza miles de millones en precios de subasta, reescribe las estrategias de asistencia museística y cristaliza el ascenso global del arte japonés.